Adiós a la teta

Después de 13 meses de una lactancia cuanto menos complicada, mi hija ha decidido que ya no quiere teta. Una etapa más que ha pasado sin darme cuenta.

La verdad que tengo una sensación entre tristeza y nostalgia. Sé que ya no se va a repetir esta etapa, dura y tierna, al mismo tiempo. La teta puede llegar a ser muy cansada, te puedes sentir esclava del pecho. Sin embargo, es un vínculo muy especial entre madre e hijo, un momento tierno e íntimo. Además de todos los beneficios que tiene para el bebé…

La teta sirve para:

  • calmarlo cuando está nervioso
  • reforzar su sistema inmunitario
  • consolarlo cuando llora
  • reforzar el vínculo madre-hij@
  • alimentarlo en cualquier lugar y momento
  • dormirlo en tu pecho
infografía. Beneficios de la lactancia materna
Infografia “Beneficios de la lactancia materna” (VtActualve)

La lactancia materna no es fácil. Suele haber varios momentos, ya sea en los inicios o en las crisis de lactancia, en los que la madre puede necesitar ayuda (una asesora de lactancia, por ejemplo) y toneladas de paciencia y constancia.

Con mi primer hijo me costó muchísimo quitársela (Sí, quitársela, porque por muy de forma respetuosa que lo hagas si él no quiere dejarla, se la quitas). Me quedé embarazada con sus 18 meses, él había sido un bebé muy demandante, sentía que necesitaba un “respiro” entre las dos lactancias y no me veía afrontando una posible lactancia en tandem.

lactancia en tandem
Lactancia en tandem.
Autor: Francisco José Galán Leiva. Alba Lactancia Materna

Sin embargo, con La Pequeña Guerrera, hubiera seguido hasta los dos años si ella hubiera querido, (como recomienda la OMS). Sobre todo, por reforzar su delicado sistema inmunológico y porque iba a ser mi último bebé. Quería disfrutar esa etapa…

Pero nuestro caso es especial. Como ya os conté en el post de “un parto triste” y el de “cuando el cáncer llegó a mi vida“, desde que La Pequeña Guerrera nació tuvimos que afrontar muchas dificultades.

Todas estas barreras que hemos ido superando, también, han dificultado la lactancia materna. Así que, creo que puedo estar orgullosa de haberle dado el pecho a mi hija más allá del año.

Os cuento un poquito esas complicaciones que hemos ido teniendo para que veáis que sí se puede dar el pecho a pesar de las dificultades que se puedan presentar:

#Un parto por cesárea.

Cuando el parto se produce por cesárea, la madre el primer día está aturdida y casi no se puede mover. Una cesárea no quiere decir que la leche tarde más en subir, es un mito; pero, sí que creo que dificulta la lactancia debido al estado físico de la madre.

En mi caso, en mi primera cesárea me subió al tercer día y en la segunda a las 48 horas más o menos. Antes, está el calostro. (“Oro líquido” le llaman, imagínate…). Así que, aunque el bebé pierda algo de peso, si está dentro de lo normal, o llore (como me pasaba a mi con Principito, que venían las enfermeras a ver qué pasaba, y era que tenía hambre…) solo es cuestión de paciencia. En cuanto más esté al pecho, antes subirá la leche.

A veces, tenemos la sensación de que el bebé se queda con hambre porque no nos sube la leche y complementamos con biberones para que no llore desde el principio. Esto no suele ayudar a la lactancia materna, pero es respetable porque cuando el bebé llora por hambre, resulta agobiante.

#Problemas de agarre

Con mi primer hijo ya tuve problemas al empezar porque no se agarraba bien. Él nació en la semana 37, aún le faltaba algo de fuerza, y yo tengo poco pezón. Acudí a una asesora de lactancia y, aunque no suelen recomendar las pezoneras, en mi caso funcionó. Nunca le dí un biberón en 19 meses de lactancia.

Con mi segunda hija, tres cuartos de lo mismo, pezoneras al canto y solucionado el agarre.

#La sonda nasogástrica

Prácticamente, nada más nacer se llevaron a la UCI a La Pequeña Guerrera. Le pusieron sonda para alimentarla porque le bajaba el azúcar (yo había tenido diabetes gestacional).

Aún así, la lactancia materna fue posible. Yo me sacaba la leche cada 3 horas, aproximadamente, la levaba a la UCI en los biberones esterilizados que me daban y ellos se la pasaban por la sonda.

¿Fue fácil?

No, desde luego. Si ya resulta cansado alimentar a un recién nacido cada 3 horas (como mínimo), imagina conectarte con esa frecuencia a una máquina sumándole el cansancio físico y psicológico que implica tener a tu recién nacido en la UCI

Vas y vienes de la UCI todas las tomas posibles. Yo iba a las 9, 12, 15, 18 y 21 h. Por las noches no iba, aprovechaba para dormir con mi otro hijo en casa y, como humana que soy, necesitaba descansar, la verdad.

Una amiga, asesora de lactancia, me recomendó que me sacará por las noches también, sobre todo las tomas de las 3 y las 6 am, (por lo visto, en estas horas hay unos picos de producción de leche materna); pero, sinceramente, yo estaba reventada y hasta las narices del sacaleches.

Sacaleches doble
Sacaleches doble para uso de las madres en la sala de lactancia.

#Gafas nasales para respirar.

Al poco de salir del hospital tuvimos que volver por una bronquiolitis a causa del VRS, acompañada de leucemia y arritmias cardíacas. La Pequeña Guerrera llevó sonda más gafas nasales y después, alto flujo.

Cuando hay una gran dificultad respiratoria, no te permiten darle el pecho porque supone cansar al bebé y tiene que concentrar toda su energía en recuperarse. Así que, otra vez, a tirar de sacaleches para alimentarle por la sonda.

Más adelante, cuando comenzó a recuperarse, le dí en alguna toma el pecho, con la sonda, las gafas nasales, la vía y el pulsioxímetro (4 cables en total). Esto, sí que me pareció difícil, porque tienes miedo a que se le salga algún cable y ya no sabes ni cómo cogerla; aunque, poderse, se puede.

#El bebé está a dieta.

En un momento dado, La Pequeña Guerrera tuvo una gran dificultad respiratoria y, directamente, la pusieron a dieta tres días. Es decir, solo se alimentaba a través del suero.

Al no ponérmela al pecho, mi producción bajó considerablemente. A pesar de que no me saliera más que 30 ml, yo seguía sacándome para, cuando hiciera falta, acumular leche materna y que mi cuerpo no dejará de producir. Realmente, llegas a sentirte como una vaca lechera.

#La madre sufre un estado de estrés, ansiedad o agotamiento físico y mental

Las cosas iban de mal en peor, cada día nos daban una noticia peor que otra en la UCI. Sabíamos que tenía cáncer, una enfermedad rara, problemas de corazón y, además, una gran dificultad respiratoria. Me sentía como un zombie subiendo y bajando al hospital. Con esa bomba en mi cabeza, prácticamente, ya no me subía la leche.

Lo recuerdo como algo muy traumático, estar con el sacaleches, llorando por la preocupación, y que no saliera casi nada. Para mí, era algo muy importante, el poder darle leche materna, como si fuera de lo poco que podía hacer por ella y una forma de conservar ese lazo con mi hija.

#El bebé tiene problemas de peso y/o nutricionales. Lactancia mixta por obligación.

Afortunadamente, la peque mejoró y salimos del hospital. No obstante, debido a su enfermedad tiene problemas en la alimentación y de ganancia de peso.

No estoy en contra de la lactancia mixta, también tiene sus ventajas. Yo no la hubiera elegido; pero, lo primero es lo primero: la salud.

La nutricionista del hospital nos recetó primero los polvos “duocal” para añadir a la leche, después la leche “infassource”, y ahora, toma la leche”fortini” más los polvos”ressource”. Todo complementos alimenticios que aportan calorías y van enriquecidos con hierro, entre otras cosas.

Cuando tienes que tomar si o si estos complementos, la lactancia materna pasa a segundo plano. No tienes por qué dejarla, yo seguí, aunque la cantidad de leche materna es mucho menor. Le daba pecho antes del bibe, por la mañana y por la noche, como mínimo.

¿Qué ha pasado?

A los 13 meses, mi hija ha preferido el biberón porque es lo que más toma y le resulta menos esfuerzo.

Existe una creencia popular de que la leche materna de algunas madres no engorda lo suficiente. No es eso, la leche de la madre se adapta a las necesidades del bebé. Simplemente, es que La Pequeña Guerrera, por su enfermedad, necesita aportes extra. En un niño sano, la lactancia mixta es una opción de la madre, totalmente válida; pero, no necesaria.

En resumidas cuentas, lo que te quiero transmitir, es que decidas lo que decidas hacer con tu lactancia, lo hagas bien informada, ya que hay muchas falsas creencias. Y, si quieres una lactancia materna, a pesar de las dificultades que te puedes encontrar, es posible con paciencia, amor y un/a asesor/a si es necesario.

Un comentario sobre “Adiós a la teta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s